Nadie me avisó de que esto sería así. Nadie me dijo “Eh tu, prepárate.” Yo no sabía de qué iba, creo que me perdí alguna clase por el camino. Hablaban de locuras, de sentimientos, de hormonas y de inconsciencia. Pero no mencionaron nada de angustia, de noches sin dormir, de preocupaciones y lágrimas. No estaba preparada para algo así. De haberlo sabido no me habría refugiado en mí tanto tiempo, habría intentada prevenir todo esto. Ahora estoy aquí, metida hasta el cuello de emociones, llena de preguntas sin respuesta y sentimientos que no tienen explicación. Llevo tiempo intentando comprenderme a mí misma, pero me resulta imposible. Tengo tal lío en mi cabeza que soy incapaz de pensar únicamente en una cosa, mis pensamientos se escapan de mi mente sin permiso alguno. Llena de dudas de pies a la cabeza y buscando siempre mi lugar. Opinión? Ninguna definida, constantemente cambiando. Me siento perdida, sin rumbo fijo y dando vueltas en un mismo sitio. Como tropezar cada vez con la misma pedra o golpearse la cabeza contra una pared, así es mi vida. Inestabilidad en estado puro, un huracán incontrolable.